Las llamadas competencias de deportes electrónicos o eSports convocan a miles de personas en todo el mundo. No solo a los jugadores o gamers, sino a aquellos que los siguen por internet y que concurren a inmensos estadios para ver a sus jugadores preferidos en acción.

Se estima que cerca de 300 millones de personas siguen de forma habitual los deportes electrónicos. Por ejemplo, la contienda final de League of Legends alcanzó los 36 millones de personas superando a deportes como el mundial de Rugby o la final de la NBA.

Si bien desde el año 2000 se vienen jugando, recién en 2015 es cuando los escenarios competitivos multijugador de League of Legends, Counter-Strike: Global Offensive, y Dota 2 se hicieron muy populares y comenzaron a seguirse por millones de personas.

Desde ese año la industria no paró de crecer. Se estima que todos los años crece un 40 por ciento en todo el mundo y que para el 2020 las ventas llegarán a $1.5 billones.eSports

¿Todos los videojuegos son considerados eSports?

La respuesta es no. Son cerca de diez los que pueden englobarse en esta privilegiada categoría, y deben cumplir con algunas condiciones básicas que son las que te contaremos a continuación:

  • Que la victoria esté determinada solamente por la habilidad de los jugadores y que estos compitan en igualdad de condiciones.
  • Los juegos permitan el enfrentamiento directo entre dos o más participantes.
  • Promuevan el afán de superación de sus participantes.
  • Existan ligas y competiciones oficiales reguladas con reglas y formadas por equipos y jugadores profesionales.
  • Que los juegos tengan mucha popularidad y sea competitivos. Que los juegos sean jugados por miles de personas y los medios de comunicación retransmiten las competiciones.

Tan importante es esta industria para varios países que algunos gobiernos como los Estados Unidos reconocen a los jugadores como atletas. En otros países como Corea el Comité Olímpico le concedió el rango de deporte olímpico a los eSports.

¿Cuál es el motivo del éxito?

Las razones son varias pero básicamente podemos resumirlas en:

La facilidad en el acceso de las personas que quieran ser profesionales en esta nueva industria tecnológica. Es cierto que requiere seriedad, entrenamiento, práctica y dedicación, como cualquier deporte profesional, pero permite el ascenso de los mejores.

Otro factor es la proliferación y crecimiento de las plataformas de streaming que permite que casi cualquier persona, en el lugar del mundo donde se encuentre y con una conexión a internet sea capaz de ver a sus equipos preferidos compitiendo en videojuegos.

En suma, es la última tendencia digital en el mundo y parece que en los próximos años seguirá en constante crecimiento, con nuevos actores y empresas que apoyan esta forma de entretenimiento muy redituable.